Un duro golpe para los Dolphins: Tyreek Hill, su receptor estrella, quedó al margen de la temporada 2025 después de sufrir una dislocación de rodilla izquierda con múltiples ligamentos afectados, incluyendo el ligamento cruzado anterior. La gravedad del hecho fue confirmada tras los exámenes médicos posteriores al partido ante los Jets.
Hill era pieza fundamental en el esquema ofensivo comandado por el mariscal Tua Tagovailoa y el entrenador Mike McDaniel, dada su habilidad explosiva y el volumen de objetivos dirigidos hacia él semana tras semana. Ahora, sin él, Miami enfrenta uno de sus mayores desafíos: reorganizar la carga receptiva del equipo y encontrar quién pueda “llenar el vacío”.
Entre los candidatos para asumir un rol más elevado están:
- Jaylen Waddle, quien en el único juego sin Hill atrapó 8 pases para 142 yardas y un touchdown.
- Malik Washington, receptor de segundo año, al que se le podría dar más responsabilidad en rutas profundas y circuito exterior.
- Tahj Washington, con buen campamento de entrenamiento y posibilidad de rotar en el slot.
- Darren Waller, el ala cerrada veterano, verá aumento en su participación como opción urbana y “segundo receptor”.
- Además, el corredor De’Von Achane, quien ya ha sido utilizado como receptor, seguramente será más implicado dentro del juego aéreo.
La recuperación de Hill dependerá del alcance de los daños y de la intervención quirúrgica. Aunque algunos atletas han regresado tras luxaciones de rodilla complejas, estos casos varían drásticamente según cada lesión. En todo caso, su temporada 2025 está oficialmente finalizada.
La ausencia de Hill impacta no solo en la ofensiva aérea, sino también en la moral del equipo: los Dolphins habían construido gran parte de su identidad ofensiva alrededor de su explosividad. Sin su presencia, el equipo deberá adaptarse rápidamente, o correr el riesgo de perder efectividad.






