El futbolista mexicano Ulises Dávila se declaró culpable de participar en un esquema de amaño de partidos mientras jugaba para el Macarthur FC en la A-League australiana. La acusación, que surgió en 2024, señalaba que Dávila lideraba una red que manipulaba el número de tarjetas amarillas en los partidos para influir en los resultados de apuestas.
Según los fiscales del Downing Centre Local Court de Sídney, Dávila pagó hasta 10,000 dólares australianos (aproximadamente 6,550 dólares estadounidenses) a sus compañeros Kearyn Baccus y Clayton Lewis para que recibieran amonestaciones deliberadas durante los encuentros. Los cargos se relacionan con seis partidos de la temporada 2023 de la A-League.
Como resultado de su declaración, se retiraron ocho cargos en su contra, incluyendo los de dirigir y participar en un grupo criminal. La sentencia final se dictará el 19 de diciembre de 2025.





